La Evolución del Portero

31 de Agosto de 2022 a las 18:17

La Evolución del Portero

La posición de portero es una que ha sufrido la mayor cantidad de modificaciones en cuanto al reglamento se refiere a través de los años. Estos cambios han influido de manera considerable en la técnica y táctica del portero, en cuanto a técnica observamos el juego con los pies, actualmente es una característica indispensable para un portero. Por otra parte, también se ha evolucionado en la formación desde edades tempranas, esto debido a que el “1” debe ser más que solo el que “evita los goles”; lo anterior ha obligado al guardameta a jugar o mantener una posición más adelantada en el campo, además de requerir mayor atención y mejor reacción a lo que acontece en el juego, sea en ataque o en defensa.

Podemos decir que como punto de partida el mundial de Italia ´90, donde se hizo uso desmedido del juego hacia el portero con la finalidad de “perder tiempo”, con lo cual el “deporte rey” se convertía a pasos agigantados en aburrido. No fue hasta el año 1992 que se incorpora la regla en la cual el portero queda impedido de tomar el balón si este es considerado un pase deliberado de un compañero.

 

Después de incorporar las nuevas reglas respecto del juego hacia el portero, los sistemas de juego comenzaron a evolucionar hacia sistemas más ofensivos, además de aumentar la presión en el arco con disposición del balón. Quedaron atrás los partidos donde los equipos rotaban el balón entre los defensas hasta el momento en que el rival se disponía a presionar y se jugaba con el portero para que este tomara el balón con las manos y “desperdiciara” unos cuantos segundos, con cara de minutos, ya que luego de tomar el balón la secuencia era: recostarse en el suelo con el balón en las manos, esperar que el jugador que generaba la presión se alejara, levantarse, caminar hacia el borde del área grande para sacar en largo, o salir en corto con un defensa y tal como un ciclo. Sumado a lo anterior, el considerar que en el año 1994 se introdujo otro cambio significativo, los 3 puntos por partido ganado y 1 por empate, dos de las más grandes modificaciones en pro de mejorar el espectáculo.

 

 

En sus principios, la aplicación de esta regla fue compleja, considerando que el “N°1” estaba acostumbrado a usar sus manos la mayor parte del tiempo, con lo cual se pasó por una etapa de transición, donde se observaban, además de regulares a malas ejecuciones con los pies, las acertadas, eran mayormente despejes en largo sin otro objetivo más que deshacerse del problema (el esférico).

Un ejemplo y si se puede decir un adelantado a la regla, fue el guardameta colombiano René Higuita, quien ya por sus años de profesional poseía un gran “juego de pies”, pero muchas veces el exceso de confianza le jugó una mala pasada, tal y como ocurrió en el mundial de Italia 90, en el partido de octavos de final contra Camerún, Higuita fuera de su área recibe un balón en posición de apoyo (Figura N°4), toma la decisión de realizar una finta a Roger Milla, quien le puntea y quita el balón, quedando libre para avanzar hacia el arco colombiano y marcar el 2-0 que casi sellaría la participación de Colombia en Italia ’90.

Luego de más de 30 años de mejoras técnicas y tácticas, además de un aumento en el tamaño y profesionalización de los cuerpos técnicos, el portero se ha vuelto el jugador de campo por donde empiezan todas las jugadas, un apoyo permanente para su equipo, con lo cual este jugador ha tenido que aumentar su concentración, preparación física, juego de pies, entre otros, no basta con tener un pie dominante, debe manejar ambos perfiles, voz de mando para ordenar y lo más importante un nivel táctico que le permita interpretara todos los aspectos técnicos del juego, para de esta forma, tomar la mejor decisión en beneficio de su equipo.

Actualmente contamos con grandes exponentes de la técnica y la táctica del “nuevo portero”, entre los que podemos nombrar a: Manuel Neuer, como portero libero, Alisson Becker, Ederson Morae y Claudio Bravo, como grandes exponentes del juego largo y precisión en el pase.  

 

 

Es por todo lo descrito anteriormente que se debe incorporar en el entrenamiento del portero, desde fuerzas básicas, no solo la técnica, sino que también la táctica, y el conocimiento total del juego. Conociendo y captando todos los conceptos desde edades tempranas, los futuros porteros podrán contar con más y mejores oportunidades de cumplir sus metas, objetivos y sueños.

 

 

Eduardo San Martín Piña
Video analista - @realsanjoaquin_oficial
Entrenador de porteros - @1871.academia