Transición ofensiva, contraatacar de manera organizada

28 de Febrero de 2018 a las 12:45

Transición ofensiva, contraatacar de manera organizada

Anteriormente en nuestro blog expusimos la importancia de tener una buena transición defensiva, realizando una correcta presión tras pérdida para no verse superados por el equipo rival. En este caso hablaremos de cómo aprovechar esos espacios y la desorganización del rival y para atacar y crear oportunidades de gol.

Actualmente podemos ver en numerosos partidos que, muchos goles o situaciones de peligro se generan, por una recuperación y un ataque rápido aprovechando los espacios que deja el equipo rival. Saber qué hacer cuando el equipo recupera el balón es muy importante, ya que, en esos momentos, el equipo que acaba de recuperar el balón debe de mantenerse organizado y el equipo rival buscará recuperarlo rápidamente. Cuando recuperamos el balón el equipo tendrá dos comportamientos generales:

1. Atacar organizadamente: esta situación se puede dar en circunstancias donde el equipo que ha recuperado el balón esté en inferioridad numérica, tenga que mantener un resultado o no tenga una buena disposición de sus jugadores para atacar rápido. En esos casos, buscará ralentizar su ataque con un pase más horizontal o hacia atrás para salir de la zona donde han recuperado el balón y construir una jugada organizada.

2. Contraataque: Esta situación del juego es la que vamos a entrar más a fondo en este artículo. El contraataque puede darse también de manera organizada, pero con la clara finalidad de buscar verticalidad para ir ocupando espacios que deja el equipo rival. A continuación expondremos las 4 fases del contraataque:

1. Recuperación del balón: es muy importante la zona donde un jugador recupera el balón para estar preparado para atacar. Recuperar en una zona alta del campo rival, nos da la posibilidad de acabar la jugada rápido pero normalmente tendremos una inferioridad numérica y menos espacios a la espalda de los rivales. En un posicionamiento más replegado podemos hacer que el equipo rival vaya acumulando jugadores arriba y dejando más metros libres a su espalda para posteriormente poder atacarlos.

2. Despliegue: esta fase es muy importante y marcará en gran parte el éxito de nuestro contraataque. Cuando el equipo ha recuperado el balón será importante salir rápido de la zona de recuperación, ya que es en donde hay mayor acumulación de jugadores, tanto rivales como del propio equipo. Si hemos recuperado en una zona central del campo y, teniendo en cuenta el eje vertical, buscaremos salir de esa zona central jugando hacia las bandas. También podemos optar por un pase hacia atrás para retroceder y posteriormente avanzar por lado contrario. Es muy importante que los compañeros cercanos al balón se manifiestan rápido en amplitud y busquen la espalda de los jugadores rivales más cercanos. Se puede dar el caso de que, una vez que los jugadores recuperen el balón, lo pierdan al dar los primeros pases para salir de la zona. Si esto pasa, el equipo está dando una gran ventaja al rival que puede atacar en un momento en que el equipo está desprotegido.

3. Progresión: una vez que los jugadores han salido de la zona de recuperación, intentarán seguir con la progresión en el contraataque. Avanzarán buscando los espacios libres, con la idea de hacer cambios de orientación para no facilitar el repliegue de la defensa rival hacia una zona. Si un jugador va en conducción del balón lo hará en diagonal, de fuera hacia adentro, para evitar que puedan robarle el balón con facilidad y con amplitud por los costados. Una correcta progresión es recuperar el balón en una zona lateral, para ir progresando hacia el lado opuesto.

4. Finalización: En la medida de lo posible, los jugadores deben de acabar las jugadas de contraataque, teniendo como principal objetivo el gol o el reorganizarse defensivamente, sin perder el balón. La finalización puede llegar desde la zona central con un disparo a puerta, o muchas veces, llegará desde los laterales del campo mediante un centro. En los centros laterales, serán importantes las entradas de segunda línea ya que los jugadores llegarán muchas veces libres de un marcaje rival. Dar ese último pase hacia atrás puede causar mucho daño a la defensa rival.

Las situaciones de contraataque han de estar muy bien preparadas y organizadas para sacarles el máximo rendimiento durante el juego. Esto se debe de hacer sin renunciar a unas transiciones ofensivas que puede significar éxitos para el equipo.