Análisis final Champions League Real Madrid-Liverpool

31 de Mayo de 2018 a las 09:04

Análisis final Champions League Real Madrid-Liverpool

El Real Madrid volvió a demostrar porque la Champions League es su competición favorita ganando su tercera copa consecutiva y consiguiendo la decimotercera de su palmarés, algo que nadie antes ha podido conseguir.

Nuestro análisis táctico del partido empieza con una situación inicial en la que el Liverpool puso en muchos apuros al conjunto blanco con una presión alta por su tridente ofensivo (Mané-Firmino-Salah) en la que impedían que el Madrid tuviera una salida de balón limpia desde atrás, forzando a los centrales a jugar por fuera o buscar balones largos. El Madrid estaba perdiendo más balones de los que acostumbra, los laterales estaban teniendo menos participación y profundidad de la que su equipo necesitaba. Pero todo empezó a cambiar cuando se lesionó la principal estrella del Liverpool, Salah.

A partir de ese momento el Liverpool, que estaba en una disposición defensiva de 1-4-3-3 ,pasó a jugar más replegado y a situarse en un 1-4-4-2 que dio mayor libertad al Madrid para construir sus ataques.

El partido fue avanzando muy igualado hasta que llegó un error del guardameta del Liverpool que supuso el 1-0 en el marcador. Una rápida reacción del conjunto Red” les hizo igualar el partido, pero poco duro la alegría: el Madrid, con más opciones en el banquillo y una mejor condición física en los últimos 30 minutos, dominó todas las fases del juego y se puso por delante del marcador para acabar sentenciando el partido a falta de seis minutos para el final.

Las alineaciones iniciales no tuvieron grandes sorpresas. Zidane tenía más opciones disponibles, pero optó por repetir el mismo equipo que en la final del año anterior en Cardiff. Por su parte Kloop, utilizó el equipo que más veces a jugado durante toda la temporada.


FASE OFENSIVA

La idea principal de Madrid es tener el balón y, pese a un inicio de partido en el que tuvo muchas dificultades para tener el control del juegoy crear situaciones peligrosas de ataque, poco a poco empezó a encontrar los espacios.

La primera variante que acostumbran a situar a Toni Kroos en banda izquierda para hacer salir al extremo contrario a marcarlo y tener superioridad por fuera con un Marcelo muy profundo y caídas a ese costado de Benzema e Isco para crear superioridades.

La actuación de Benzemafue de lo más destacado del partido, con una primera parte sobresaliente y una segunda parte en la que sólo estuvo eclipsado por los goles de Gareth Bale. El jugador francés interpretó muy bien los espaciosy las necesidades que tenía el equipo de una salida de balón más limpia y exitosa: es por eso que muchos momentos retrasaba su posición para buscar superioridad en la zona central del campo.


La presión alta del Liverpool centrada en tapar el juego por dentro del Madrid, sumados a los movimientos de sus extremos, que salían a presionar a los centrales y muchas veces se quedaban descolgados arriba para una posible transición, hizo que el Madrid explotara más aún su juego por bandas, en las que muchas veces encontraba grandes superioridades que le permitían avanzar hacia portería rival.


FASE DEFENSIVA

El partido exigía un serio compromiso defensivo de los jugadores del Madrid, ya que tenían delante uno de los equipos que más goles y ocasiones generaban en la competición, con jugadores muy determinantes arriba. Para ello, el Madrid se situaba en un 1-4-4-2 con Ronaldo y Benzema saliendo a presionar a los centrales y obligando a que jugaran en largo sin que pasara el balón por la zona del centro del campo.

El Liverpool situaba a sus extremos arriba y los metía por dentro para dar amplitud con los laterales. Así, acumulaba jugadores en la punta de ataque, cosa que hizo retrasar a Casemiro, situado en momentos de mayor repliegue en una línea de 5 jugadores atrás que hacía que los centrales se preocuparan de marcar a los extremos mientras Casemiro controlaba a Firmino. A Firmino no le dejaban salir a recibir y jugar fácil, ni tampoco girarse para buscar la velocidad de los extremos con una carrera al espacio.

Otro de los factores que debía controlar el Madrid era la transición defensiva una vez perdían el balón. El Liverpool ha destacado por ser uno de los mejores equipos Europeos en contraatacar después de recuperar el balón. Los jugadores del Madrid estuvieron muy aplicados en estas tareas, y realizaban una presión inmediata en la zona dónde se había producido la pérdida de balón y por detrás de esa zona los jugadores más alejados realizaban una gran vigilancia a los atacantes del Liverpool que buscaban ser muy verticales y ganarles la espalda.

El partido dejo momentos muy destacados y fases del partido en las que cada equipo tuvo su momento en el juego. Ambos equipos se conocían bien y tenían muy bien preparado el plan de juego, lo que minimizó al máximo las virtudes del equipo rival. Los goles acabaron llegando de jugadas aisladas o errores puntuales.

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